Dicen que madre solo hay una, pero qué hay del padre? Ese que a sus niñas las cría como princesas y a sus varoncitos como a reyes, ese que siempre tiene fuerzas para cargar a sus chicos incluso cuando ya no son tan pequeños, ese que se convierte en héroe con sus hazañas, por hacer felices a sus hijos, en el verdadero “Superman sin capa”.

El próximo domingo se celebrará en República Dominicana el día de los padres, un momento propicio para elegir lugares de ensueño y llevarles a disfrutar lo mejor de nuestro turismo interno, opciones pensadas con amor pero sobre todo con mucha pasión por y para el rey de la casa.

En Santo Domingo:

De Parrillada, cruzando el río. La ciudad de Santo Domingo reserva en su zona oriental una especial oferta gastronómica basada en carnes a la parrilla, con excelente relación calidad-precio y en un entorno distinto al habitual. Pocos son los que se atreven, pero una vez visitan lugares como Vulcano o San Isidro Parrillada, entienden por qué la primera vez que se fundó la capital, fue en la referida zona.

De Miradores a comedores. Los parques Mirador Norte y Mirador Sur, tienen en común una exuberante belleza, son entornos propios para escaparse por horas o jornadas, ellos guardan en su entorno espacios muy especiales, tales como los Restaurantes del Mirador Sur: El Higüero y El Arrozal o La Cotorra en el Mirador Norte, en estos lugares la gastronomía se engalana con platos típicos servidos en ambientes memorables, donde la naturaleza hace gala de su esplendor y la comida de su buen sabor.

Con papá para el Norte:

Bonao, de pesca por el interior. El municipio de Bonao de la provincia Monseñor Nouel ha desarrollado importantes ofertas gastronómicas, entre ellas las vinculadas con la pesca en estanques de agua dulce. Tanto en “El Anzuelo” como en el “Rancho Los Guacamayos” el visitante puede dar riendas sueltas al arte de pescar en entornos agradables, donde niños y adultos pueden deleitarse con la emocionante faena de pescar o la sabrosa aventura de degustar las exquisiteces propia de los fogones de estos dos lugares.

Cotui, en el mar la vida es más sabrosa y en el lago más melosa. Es así como se visualiza lo que puede ser un paseo mágico y especial por el lago de la presa de Hatillo el cual puede terminar con un suculento almuerzo en el que papá se deleite con frescos pescados, como la trucha -especialidad en la zona- la cual puede degustar tanto el restaurante “La Presa” como en “Paraíso del Lago”, ambos con ese sabor criollo típico del campo dominicano.

Santiago, el cielo es el límite. La provincia de Santiago cuenta con una gran variedad de alturas desde las cuales se puede pasar un día de los padres increíble con vistas a sus verdes montañas y la oportunidad de dejarse seducir con su suculenta oferta gastronómica. El “Mirador del Arte” en San José de las Matas “SAJOMA” es uno de esos lugares, ubicado a tan solo cuarenta minutos de la ciudad corazón, con una cava única en la zona, nutrida de una exquisita selección de vinos y situada en la ladera norte de la Cordillera Central.

Con papá para el Sur:

Azua, entre vinos y viñedos. Llegar a Azua es encontrarse con una tierra encantadora, entre dunas, playas, ríos, manglares y guasábaras. Solo quienes son conscientes de que República Dominicana “Lo tiene todo” entienden la biodiversidad que presenta esta provincia, tanto así que en ella se ha formado la primera comunidad enfocada en enoturismo, a partir del desarrollo de Ocoa Bay, un lugar especial en el que papá puede realizar un tour por sus viñedos, conocer las bodegas de esta propiedad, continuar con una cata de sus selectos vinos y terminar con un suculento almuerzo en su restaurante, El Bayahonda.

Peravia, de pescaito frito pa´lla. El municipio de Salinas en la provincia de Peravia ofrece a sus visitantes la oportunidad de deleitarse con pescados fritos servidos con ensalada, moro de gandules, tostones y batata. La frescura de sus mariscos está asegurada gracias al hábito pesquero de la zona. Sin la necesidad de un alto presupuesto los kioscos de playa de esta zona nos darán una oportunidad única de comer: “rico, abundante y bien servido”.

Con papá para el Este:

Juan Dolio, la playa de los bohemios. Apenas 60 kms. separan la ciudad de Santo Domingo de uno de los destinos más apetecibles para quienes buscan de bellos amaneceres, espectaculares atardeceres y un ambiente ameno para todo el resto del día y la noche. El día del padre se presenta como la excusa perfecta para pasar una jornada especial, en hoteles como “Emotions by Hodelpa”, “Coral Costa Caribe” o en el “Club Hemingway”, lugares con una amplia oferta gastronómica y con excelentes espacios de playas, piscinas y maravillosos restaurantes a la carta.

Boca de Yuma, puerto de conquistadores. Para inicios del siglo XVI en Boca de Yuma se instaló el conquistador español, Ponce de León, quien luego salió a la conquista de Borinquen, hoy Puerto Rico y posteriormente descubrió La Florida. En esa casa vivió con su esposa y tres hijas. Para 1970 se acondicionó esta casa y su museología fue renovada con réplica de mobiliario de la época y otros tomados del Alcázar de Colón. La visita perfecta a este lugar la completa una parada en alguno de sus restaurantes como “El Arponero” expertos en pastas y mariscos; o en “Don Bienve” toda una joya escondida de la cocina criolla, lugar en el que también encontramos una gran variedad de frescos mariscos.

Da igual el punto cardinal que elijas, el rincón de interior que te apetezca visitar, República Dominicana ofrece los 365 días del año opciones para que el rey de la casa y los demás miembros de la familia se sientan seguros de que este país… “Lo tiene todo”.

Por Milka Hernández
Experta en Marketing Turístico