Con seis millones de visitantes anuales  en un territorio de apenas 35 mil residentes, Gramado vive y respira turismo las 24 horas del día, tal como afirmó su  alcalde o “prefeito”, Nestor Tissot, en la apertura de la edición número 27 del FESTURIS, el prestigioso festival turístico que ha marcado la consolidación de esta pintoresca comunidad como el tercer destino más visitado de Brasil.

Ubicada en el Estado de Río Grande Do Sul,  Gramado es una ciudad hecha para el turismo, donde cualquier hecho cotidiano se puede convertir en una experiencia memorable, desde caminar por una alfombra roja en una calle céntrica, hasta compartir una cerveza en un tazón de tamaño gigante.

De entrada conviene aclarar que en Gramado se cuenta como turista a todo visitante no residente en la ciudad, ya sea extranjero o procedente de otras localidades de Brasil. El turismo interno representa más del 95 por ciento de las visitas que recibe la ciudad.

Tal como yo resaltaba en un artículo publicado en el 2014, Gramado no es  una  metrópolis espectacular,  no cuenta  con playas ni con los impresionantes  recursos naturales que identifican a Brasil, pero  podría definirse como una obra de orfebrería urbana construida por la gente, y al mismo tiempo,  un  modelo de turismo sostenible basado en la gestión inteligente de la cultura y el patrimonio ambiental.

Se trata de una ciudad ordenada, limpia, bonita, amable  y segura  donde no hay semáforos en las intersecciones pero abundan las flores, las áreas verdes y los lugares para la gente.

La clave de su éxito como destino es, sin dudas, el modelo de gestión urbana y turística, lo que hacen autoridades, empresarios y profesionales del turismo  para hacer de Gramado una ciudad atractiva para residentes y visitantes.

El producto turístico de Gramado no es un regalo de la naturaleza, independientemente de que cuenta con uno de los climas más agradables de Brasil, sino, principalmente, resultado de dos factores que tienen que ver con el espíritu de comunidad de su gente y  la capacidad creativa de sus gestores y  autoridades.

Una de las fortalezas de este destino es el catálogo de atracciones creadas o habilitadas para enriquecer su oferta turística, que va desde   algunas maravillas naturales como el Lago Negro y el Valle  Quilombo,  hasta decenas de parques temáticos para niños y adultos, como el Mini Mundo, una ciudad en miniatura al estilo Legoland de Dinamarca, y el parque Snowland, un campo artificial de nieve donde se puede practicar esquí  y snowboard.

Su otra gran fortaleza es el calendario de eventos, reuniones, congresos, convenciones y encuentros de todo tipo  que la han  convertido en  una ciudad repleta de actividades  y atracciones para todos los públicos durante todo el año. En el 1914 se programaron 67 eventos, más de uno por semana. 

Su principal evento de interés turístico es el Festival de Turismo de Gramado, que se inició hace 27 años como una modesta iniciativa de las empresarias Marta Rossi y Silvia Zorzanello, esta última fallecida en el 2010 y cuyo hijo, Eduardo Zorzanello asumió su relevo en la conducción de esta actividad, junto a Marta y su hijo Marcus Rossi.

La importancia del FESTURIS como plataforma del impresionante desarrollo turístico de Gramado lo explica con palabras sencillas Marcus Rossi: “Creo que nosotros somos responsables por vender el nombre de Gramado para el mundo, porque antes del Festival, esta era una ciudad poco conocida, y nosotros demostramos que podía convertirse en un escenario para el turismo.

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Cualquier tema o actividad de interés humano puede ser una buena excusa para reunir a la gente en los hoteles,  sedes y centros de eventos con que cuenta esta ciudad, en una eficiente estrategia de captación del renglón turístico con mayor poder de consumo, como  lo      es el turismo de reuniones y eventos, que genera entre cuatro y cinco veces más ingresos que el turismo de sol y playa, por ejemplo.

Además del FESTURIS, Gramado es sede de un prestigioso festival de cine, de un  festival nacional de  música, de un festival mundial  de publicidad, de un festival del Chocolate, de la fiesta de la uva y de ferias de modas, calzados y numerosos congresos médicos y científicos. No se extrañen que Gramado incluya en su agenda de eventos el “Festival del Coco”, antes de que lo haga la provincia de Samaná, en la República Dominicana, famosa por su extensa de producción de ese fruto  y por su excelente gastronomía a base de coco.

También es la sede de la asamblea anual del Forum Iberoamericano de Periodistas de Turismo, que se realiza cada noviembre  en el marco del FESTURIS y de la Feria Turística de Gramado, donde participa la Asociación Dominicana de Prensa Turística (ADOMPRETUR) junto a otras entidades periodísticas de América y España.

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