Marta Amengual, Gerente General Hotel Kimpton Las Mercedes

Por Adrian R. Morales
IG: adrian_r_morales | ADRIAN.EDITOR@GMAIL.COM

En el corazón de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, un edificio histórico resurge con el sello contemporáneo de Kimpton y la sensibilidad de una gerente general que ha convertido la hospitalidad en un estilo de vida. Marta Amengual, originaria de Mallorca, Islas Baleares, y con una extensa carrera en la hotelería internacional, lidera el Hotel Kimpton Las Mercedes con una visión de gran humanidad: crear experiencias auténticas, cuidadas y memorables. A propósito de su participación en FITUR, conversamos con ella sobre su trayectoria personal y profesional, su filosofía de liderazgo y la esencia de este proyecto, el cual se perfila como una joya boutique en el Caribe.

¿Cómo recuerda su infancia en Mallorca? ¿Hubo alguna experiencia que despertara su interés por la hospitalidad?

Crecí en una Mallorca muy ligada al turismo, donde convivían la tradición mediterránea y la llegada constante de viajeros. Cada verano la isla cambiaba, y desde pequeña observaba cómo la gente encontraba bienestar y alegría en la hospitalidad. Ahí nació mi interés: viendo cómo un gesto o un detalle podían transformar por completo la experiencia de alguien.

¿Cuándo decidió que la hotelería sería su camino profesional?

Muy temprano. Pasaba los veranos en Sa Ràpita, un pueblito en el sur de Mallorca, y allí trabajé mis primeros veranos en hostelería. Esa experiencia marcó mi vida: descubrí el ritmo trepidante del servicio, el privilegio de acompañar momentos felices y la satisfacción de crear bienestar desde los detalles. Me enamoré de la hospitalidad de forma natural.

Luego de trabajar en destinos de playa y resorts, ¿qué diferencias encuentra al liderar un hotel urbano en la Ciudad Colonial? ¿Qué le atrajo del Kimpton Las Mercedes?

Un hotel urbano tiene un latido distinto. En la Ciudad Colonial cada paso te conecta con historia, arte y vida cotidiana. No estás aislado, sino inmerso en un entorno que vibra. De Kimpton Las Mercedes me sedujo su alma: un edificio histórico lleno de historias, un proyecto contemporáneo que respeta su esencia y la posibilidad de crear un hotel profundamente humano e inspirador.

¿Cómo ha influido su experiencia internacional en su visión de la hospitalidad?

Viajar y trabajar en distintos países me enseñó que el verdadero lujo está en lo significativo. Cada cultura me mostró una forma distinta de cuidar, de recibir, de conectar. Eso me hizo más abierta, más empática y más consciente de que la hospitalidad auténtica nace del respeto y de la escucha.

¿Cuál es el mayor reto de liderar un hotel boutique en una zona histórica?

Equilibrar una operación moderna con el respeto al patrimonio. Se trata de adaptar procesos, cuidar la arquitectura, gestionar limitaciones y, aun así, ofrecer excelencia sin perder la esencia del entorno.

«No tener estándar es un estándar». ¿Cómo se traduce esto en la experiencia del huésped?

Significa que no seguimos guiones. Cada huésped recibe una atención genuina y personalizada. Empoderamos a nuestro equipo para escuchar activamente, sorprender y actuar con autenticidad. No buscamos replicar experiencias, sino crearlas a la medida.

¿Qué papel juega el diseño en la propuesta del hotel? ¿Hay algún detalle que le enamore?

El diseño en Kimpton Las Mercedes es una forma de contar historias. Cada espacio busca despertar una emoción distinta. Si debo elegir un detalle, sería la impresionante escalera del patio central: una pieza escénica que combina la fuerza histórica con una elegancia contemporánea. Es un lugar donde los huéspedes siempre se detienen, miran hacia arriba y capturan un momento que se vuelve inolvidable.

Ha enfrentado desafíos como la pandemia y fenómenos naturales. ¿Qué aprendizajes le dejaron esos momentos para liderar equipos?

Me enseñaron la importancia de la resiliencia, la comunicación honesta y el liderazgo humano. Pero también hubo un aprendizaje muy personal: cuando recién llegaba al país y tuvimos que cerrar por la pandemia, el apoyo del equipo fue inmenso. Me hicieron sentir en casa desde el primer día. En los momentos difíciles lo que sostiene un hotel no son los procedimientos, sino las personas.

¿Cómo integran la cultura local en la experiencia del huésped?

A través de la gastronomía, el arte, el diseño, la música y, sobre todo, del trato. Apostamos por proveedores locales, colaboramos con artesanos y construimos una narrativa que celebra lo dominicano sin caer en clichés.

¿Qué importancia tiene la gastronomía dentro del concepto del hotel? ¿Existe conexión con la cocina dominicana?

Es uno de nuestros pilares. Creemos que la comida es una forma poderosa de descubrir un destino. Con el talento del chef Cosimo Urso hemos logrado dos propuestas únicas: El Patio, con una carta que celebra ingredientes dominicanos y tapas españolas, y Zola, hoy uno de los restaurantes más valorados de la ciudad por su técnica, sensibilidad y capacidad de emocionar. Además, hemos elevado la gastronomía en eventos, con montajes y menús de altísimo nivel que sorprenden y perduran en la memoria.

¿Cómo impactará el hotel en la comunidad de la Ciudad Colonial?

A través del empleo, el consumo local, las colaboraciones culturales y la activación de espacios que fomenten el encuentro. Somos un vecino positivo, no solo un hotel.

¿Qué tipo de viajero se identifica más con Kimpton Las Mercedes?

El viajero curioso, urbano, amante del diseño y de las experiencias personalizadas. Viajeros que quieren descubrir el destino desde su autenticidad.

Tres palabras para describir la experiencia ideal del huésped.

Auténtica. Cercana. Memorable.

¿Qué es lo que más disfruta de vivir en República Dominicana? ¿Algún rincón favorito fuera del hotel?

La alegría de su gente, la luz del Caribe y la espontaneidad del día a día. Disfruto, en especial, caminar por la Ciudad Colonial: sus plazas, sus cafés y sus pequeñas joyas arquitectónicas.

¿Cómo equilibra la vida profesional y personal en un sector tan demandante?

Con disciplina, conciencia y confianza en mi equipo. También cuidando mis espacios: el ejercicio, la lectura y el tiempo con amigos son fundamentales.

HOTEL KIMPTON LAS MERCEDES

  • Ubicación: Ciudad Colonial, Santo Domingo, República Dominicana
  • Marca: Kimpton Hotels & Restaurants (IHG Hotels & Resorts)
  • Categoría: Hotel boutique de lujo
  • Habitaciones y suites: 121 Gastronomía:
  • Zola Restaurant – Cocina italiana contemporánea
  • El Patio – Cocina dominicana y española con enfoque creativo
  • Amenidades: rooftop bar, piscina, gimnasio, pet-friendly program, ritual de vino y hora social «Kimpton».

¿Qué le gustaría que los huéspedes se lleven en el corazón al despedirse?

La sensación de haber sido realmente cuidados. Que recuerden el trato, los detalles y ese sentido de pertenencia que buscamos transmitir.

¿Cómo imagina la evolución de la hotelería urbana en República Dominicana en los próximos cinco años?

Habrá una apuesta creciente por la autenticidad, la sostenibilidad, las experiencias personalizadas y la tecnología que simplifica sin invadir. Santo Domingo tiene un enorme potencial como destino cultural y urbano, y los hoteles boutique serán protagonistas de esa transformación.

La revitalización de la Ciudad Colonial ha generado debates. ¿Cómo ha impactado en la operación y propuesta del hotel?

Ha supuesto desafíos logísticos, sin duda. Pero también una gran oportunidad. Hoy contamos con un entorno más atractivo y lleno de energía. Para nosotros es un valor añadido que potencia la belleza del hotel y enriquece toda la experiencia del huésped.

Kimpton Las Mercedes es un hito en el centro histórico de Santo Domingo. Su propuesta radica en la fusión de un edificio de gran valor patrimonial con una intervención de diseño contemporáneo. El hotel ofrece un espacio boutique de excelencia que se distingue por la atención personalizada, experiencias auténticas y una gastronomía de autor innovadora. Estos pilares invitan al huésped a una conexión total con el alma de la Ciudad Colonial.