Por Sadam Morales
sammoralesg@gmail.com
República Dominicana ha consolidado su nombre en los catálogos globales como el destino idílico de sol y playa. Sin embargo, detrás de las medallas olímpicas y de los estadios que se estremecen con la actuación de nuestras estrellas existe un motor silencioso pero determinante: el sistema de educación física escolar. Para el Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), esta disciplina es el primer eslabón de toda la cadena del turismo deportivo; no se puede aspirar a ser un referente regional sin una base sólida de formación desde la escuela.
Bajo la gestión de Alberto Rodríguez, el INEFI ha desplegado un programa de alcance masivo basado en la premisa de que el deporte escolar siembra los atletas, entrenadores y técnicos que sostendrán el modelo de turismo deportivo sostenible del país. Esta apuesta por robustecer la base de la pirámide busca que el éxito dominicano no dependa del azar, sino de un sistema institucionalizado de alta competitividad, así lo afirma Rodríguez en entrevista exclusiva con la revista Bohío.
A menudo se celebra el éxito de nuestras estrellas en el exterior, pero eso es solo la cúspide. ¿Cómo está robusteciendo el INEFI la base de la pirámide en las escuelas para asegurar que el sistema deportivo nacional sea sostenible y, sobre todo, competitivo a largo plazo?
Nuestra prioridad ha sido fortalecer la base. Lo hacemos ampliando la cobertura del deporte escolar, garantizando utilería, mejorando infraestructuras, capacitando docentes y creando programas inclusivos como marchas escolares, tanda extendida deportiva y deportes especializados. Desde el INEFI estamos institucionalizando esos procesos para que el talento no dependa del azar, sino de un sistema que detecta, forma y proyecta desde edades tempranas.

Un programa nacional de esta envergadura exige una actualización constante. En términos de pedagogía y estándares técnicos internacionales, ¿cuáles han sido las innovaciones más disruptivas que han implementado en la formación del cuerpo docente para elevar la calidad de la enseñanza?
Hemos apostado a una educación física moderna, con enfoque pedagógico y técnico. Hemos impulsado la formación continua del docente, especialización por disciplinas y alineación con estándares internacionales. Además, hemos integrado la educación física con la recreación, la inclusión y la formación en valores, entendiendo que el maestro hoy no solo entrena, sino que forma integralmente al estudiante.
En la carrera por la competitividad, la detección temprana es vital. ¿Bajo qué protocolos técnicos están operando hoy los maestros para garantizar que un talento joven en una provincia remota sea captado y proyectado hacia los circuitos internacionales?
Estamos fortaleciendo la detección temprana a través de torneos escolares, festivales deportivos, Juegos Escolares Nacionales y programas especializados como atletismo, natación y golf escolar… El objetivo es que ningún talento se pierda por falta de oportunidades o ubicación geográfica.

Gestionar el Programa Nacional de Educación Física Escolar es un desafío de logística pura. ¿Cuáles son los pilares administrativos que permiten hoy que los recursos, el equipamiento y la supervisión docente lleguen con rigor y eficiencia a cada centro educativo del país?
La gestión se sostiene sobre planificación, descentralización operativa, supervisión constante y transparencia. Hemos fortalecido la coordinación con las regionales y distritos educativos, mejorado los sistemas de distribución de utilería y hemos abierto oficinas administrativas en Barahona, San Francisco de Macorís, Santiago, Bayaguana y San Pedro de Macorís.
La infraestructura deportiva escolar suele ser el corazón de muchas comunidades. ¿Cómo se planifica esta inversión para que esas instalaciones no solo sirvan al currículo escolar, sino que fortalezcan la capacidad de las provincias para acoger eventos que dinamicen el turismo local?
Cada inversión en infraestructura se concibe con una doble función: educativa y comunitaria. Las instalaciones se planifican para servir al horario escolar, pero también para convertirse en espacios de uso comunitario y sede de eventos deportivos. Esto fortalece el tejido social, dinamiza la economía local y permite que las provincias desarrollen capacidad para albergar competencias regionales y nacionales, con impacto directo en el turismo interno.

Los Juegos Escolares representan una importante movilización en el país. ¿Cómo visualiza el potencial del INEFI para convertirse en un motor de turismo interno y en un promotor de la cultura deportiva en las comunidades anfitrionas?
Los Juegos Escolares son mucho más que una competencia; son un fenómeno social y cultural. Movilizan estudiantes, familias, entrenadores, personal técnico y visitantes. Esto genera actividad económica, identidad local y orgullo comunitario. Desde el INEFI visualizamos los Juegos como una plataforma permanente de turismo interno, integración regional y promoción de la cultura deportiva en todo el país. Las dos versiones que hemos realizado de los Juegos han dinamizado ampliamente las economías de esas regiones durante el evento con la llegada de cientos de atletas y sus familiares, además de la construcción y remodelación de grandes obras deportivas.

Más allá de ser un destino de descanso, el país aspira a ser un «hub» de inversión deportiva. ¿Cuáles son los pasos que está dando el INEFI para que la formación escolar sea el principal argumento de que República Dominicana es una potencia deportiva en ascenso?
Estamos construyendo credibilidad institucional. Cuando un país demuestra que tiene un sistema de educación física organizado, cobertura nacional, eventos consolidados de deporte escolar, infraestructura funcional y talento en formación se vuelve atractivo para la inversión deportiva. Desde el INEFI estamos sentando esas bases con el fin de mostrar que República Dominicana no solo produce atletas, sino que tiene un modelo sostenible de desarrollo deportivo.
En un sector servicios tan exigente como el turismo, ¿de qué manera el rigor, la disciplina y el trabajo en equipo que el INEFI fomenta en las aulas terminan traduciéndose en un capital humano más profesional y resiliente para el país?
El deporte escolar forma carácter. La disciplina, la puntualidad, el respeto a las reglas, el trabajo en equipo y la resiliencia son valores que luego se trasladan al ámbito laboral. Un estudiante formado en educación física de calidad se convierte en un ciudadano más responsable, competitivo y preparado.
En su visita al ISFODOSU por el Día del Servidor Público, nuestra campeona olímpica Marileidy Paulino enfatizó la importancia de la preparación y el compromiso docente. ¿Cómo traduce el INEFI esa exigencia de una atleta de clase mundial en los requerimientos profesionales que hoy demandan a quienes ejecutan el Programa Nacional?
Esa exigencia es exactamente la que promovemos. Desde el INEFI demandamos compromiso, formación continua, ética profesional y vocación de servicio. El maestro de educación física es un formador de talentos y de ciudadanos. Por eso elevamos los estándares técnicos, promovemos la capacitación constante y fomentamos una cultura de excelencia, alineada con el nivel que exigen nuestros atletas de clase mundial y el país que aspiramos a construir.






