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En el año 2005 Barrick desarrolló el documento Estándares del Sistema de Gestión Ambiental (EMSS) el cual entrega información adicional que apoya la gestión ambiental responsable.

El EMSS se aplica a todas las actividades y en todas las plantas operacionales de Barrick incluyendo aquéllas que son proyectos conjuntos donde son los operadores. Gracias a estos estándares, su sistema de gestión ambiental cuenta con la certificación ISO 14001.

Además, la empresa adhiere al Pacto global de las Naciones Unidas, y al Código Internacional para el manejo del cianuro para la fabricación, el transporte y el uso del cianuro en la producción de oro, un programa voluntario.
Asimismo, Barrick considera que el liderazgo ambiental acertado está basado en la aplicación diligente de probados controles de gestión de recursos naturales y en las prácticas para la protección, rehabilitación y mejoramiento del medioambiente.
Al ser la empresa minera más grande del mundo, afirman que se encuentran a la vanguardia en la implementación de mejoras operacionales y que brindan una protección ambiental superior.
Por lo tanto, en beneficio de sus intereses comerciales, sus funcionarios, accionistas y las comunidades en las cuales opera Barrick:
1. Cumplirá con toda la legislación y normativa medioambiental.
2. Establecerá y mantendrá un programa de gestión ambiental claramente definido para orientar sus operaciones.
3. Verificará que sus directores, ejecutivos, gerentes y funcionarios comprendan y se rijan por el programa de gestión ambiental.
4. Otorgará a sus gerentes y supervisores de cada planta la autoridad y recursos necesarios para llevar a la práctica su programa de gestión ambiental, incluyendo la administración de prácticas ambientales específicas de cada planta.
5. Efectuará revisiones periódicas de sus operaciones para monitorear el desempeño ambiental y dirigir su programa de gestión ambiental.
6. Solicitará a quienes lo proveen de bienes y servicios que practiquen un buen manejo medioambiental.
7. Favorecerá la investigación orientada a expandir el conocimiento científico y a lograr soluciones costo-efectivas respecto de temas ambientales.
8. Promoverá la conciencia ambiental entre sus funcionarios, sus familias y las comunidades donde opera.
9. Trabajará con personeros gubernamentales y civiles, grupos ambientalistas y otros grupos relacionados para desarrollar un entendimiento mutuo de aspectos ambientales.
10. Mitigará sus impactos ambientales y apoyará programas de mejoramiento ambiental de beneficio mutuo.
En conocimiento de lo que antecede, es tranquilizador saber que la empresa que explota el oro de Pueblo Viejo está catalogada como la número uno del mundo, por tanto no es momento de juzgar a nadie por la concesión otorgada.
Pero todo parece indicar que los negociadores del contrato y los legisladores que lo aprobaron, por un “pecado de omisión” que se refiere, no a lo que se ha hecho, sino a lo que se ha dejado de hacer, no advirtieron las variables que debían tomar en cuenta en una planificación de resguardo contra posibles acontecimientos futuros.
Tampoco se advirtió las consecuencias y todo lo que puede suceder en el plazo de dos años que otorga la Ley Aduanera para iniciar cualquier investigación vinculada a un despacho de mercancías y para la reliquidación de los impuestos dejados de pagar al fisco.
De ahí que, ante la subida desmesurada del precio del oro, es prudente para la BG acceder a la invitación del Presidente de la República para que los dos colosos vuelvan a sentarse a la mesa a renegociar, decididos a llegar a un acuerdo inteligente que le permita a BG trabajar tranquila, enarbolando al proceso colectivo de entendimiento, la paz social de los diversos grupos sociales que componen el país, si el país recibe el porcentaje justo como propietario del oro que ellos explotan.
Nos “cae de perillas” invocar la frase del presidente del poder hegemónico del continente, Barak Obama, cuando en forma brillante advierte que: “si los tiempos cambian, nosotros debemos cambiar también”.
En adelante una renegociación inteligente Barrick-Gob, debe negociar principios basados en el mérito y los derechos de cada una de las partes, sentará las bases y servirá de guía de ahora en más a los inversionistas que se acerquen al país, conscientes de que sus proyectos corren riesgo, si sus propuestas no son transparentes, ni están sustentadas en la buena fe y los valores morales que deben fundamentar todo tipo de negociación. Esos se alejarán, pero esos…, esos no nos interesan.
Una negociación de principios, inteligente, propende cómo lograr lo que se han propuesto manteniendo la decencia y el equilibrio económico que les permita ser justos, lo primero, mientras las partes se protegen de aquellos que esperan aprovecharse de la situación si flaquean o se empecinan en regatear lo inaceptable.

doñaritaPor Rita Cabrer
Editora en Jefe
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