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Las vedas hay que respetarlas

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Cuidar el planeta y los ecosistemas que en él conviven supone sacrificios por parte de todos. A veces no es fácil dejar ciertas comodidades ni renunciar a ese platillo que tanto nos gusta. Sin embargo, si consumimos esos manjares contribuimos a crear una demanda que lleva a la caza indiscriminada en períodos de veda, lo cual puede causar graves estragos al medio ambiente.

Una de las consecuencias de la pesca masiva y excesiva es la sobreexplotación pesquera a causa del aumento de la población mundial, la falta de regulación o el uso de técnicas demasiado agresivas. Según estudios recientes, está comprobado que se capturan más pescados y mariscos de lo que el mar puede soportar. La sobrepesca se ha convertido en un problema que va mucho más allá de la desaparición de especies que consumimos con frecuencia; esta práctica conlleva cambios drásticos en los ecosistemas.

Por eso existen las vedas, prohibiciones indefinidas o temporales de captura por parte de los organismos correspondientes que se establecen con el fin de proteger a las especies de peces o mariscos durante su época y en su lugar de reproducción. Muchos se molestan por la vedas, pero se debe pensar que a la larga semejantes prohibiciones resultan un bien que nos permitirá disfrutar por más tiempo de nuestro pescado o marisco favorito.

Las autoridades dominicanas apoyan a los ministerios de Agricultura y de Medio Ambiente y Recursos Naturales en la conservación del medio ambiente marino y costero, mediante operativos marítimos y terrestres y en contra de la comercialización de las especies marinas en veda. Cada año el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA) informa a los involucrados en la actividad pesquera las fechas en las que está prohibida en el territorio nacional la captura y comercialización de determinadas especies.

Durante la veda el procesamiento, la tenencia de las especies en cuestión y la prohibición de su comercialización es terminante. De ahí que CODEPESCA exhorte a los pescadores y a los propietarios y administradores de supermercados, hoteles, restaurantes y pescaderías abstenerse de capturar y comercializar las especies en veda o sus derivados durante el período estipulado.

Regulaciones en RD

Hace tres años se adelantó en República Dominicana el período de veda de la langosta, ya que el país es miembro signatario del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). El organismo internacional estableció una veda regional simultánea de pesca y comercialización de langosta del Caribe que comprende del primero de marzo al 30 de junio de cada año.

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La no observancia y el no cumplimiento de esta veda son vistos como graves infracciones según la Ley 307-04 de CODOPESCA, que incluye sanciones con multas de 10 salarios mínimos del sector público y penas de dos a 10 años de prisión. La institución concede cinco días hábiles, a partir de la fecha de inicio de la veda, para recibir las declaraciones de existencia en almacén de langostas, informaciones que serán verificadas y certificadas por la entidad.

Otra veda de suma importancia que debe respetarse en el territorio nacional es la del lambí, que cada año abarca del primero de julio hasta el 31 de octubre. La veda incluye la captura de los juveniles de lambí denominados Futay y Catarrón, además de las especies de caracol Fotuto, Pata de Mulo y Burgao, entre otros.

Razones para respetar la veda

Son muchas las razones para respetar la veda. Los peces y otras especies marinas, al igual que muchos otros animales, necesitan que las condiciones ambientales y fisiológicas sean óptimas para dejar descendencia y asegurarse de que esta sobreviva. En peces continentales de aguas tropicales, por ejemplo, esto suele darse en los períodos de verano, donde las lluvias y la temperatura son altas.

Las especies se reproducen al alcanzar un tamaño ideal. Las vedas no constituyen caprichos de las instituciones; detrás de estas regulaciones hay una serie de estudios de biología pesquera que determinan que todas las especies alcanzan, a determinada longitud, su tamaño ideal para su primera maduración sexual. Por eso no se recomienda sacar al animal del ecosistema antes de esa etapa, pues sería sacarlo de la población reproductiva.