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Aikido, un arte marcial que provoca furor.

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El aikido es un arte marcial bastante nuevo. Fue fundado en 1947 por el gran maestro O’Sensei Morihei Ueshiba. A lo largo de los años diferentes maestros salieron de Japón a expandir el arte por el mundo; uno de ellos fue Yamada Sensei, quien lo llevó a Nueva York y desde ahí lo expandió a toda Latinoamérica.

El aikido nace de las artes marciales japonesas que le dan origen al samurái. La diferencia es que el aikido usa la fuerza del oponente para poder controlarlo y someterlo y es completamente defensivo, no ofensivo, pues no busca agresión ni violencia. Es una técnica muy eficaz porque no se necesita ser un atleta de alto rendimiento para poder aprender a defenderse.

El aikido lleva el tiempo que es necesario y que el practicante pueda dedicar y aprovechar. No hay un tiempo específico, sino un espacio y un tiempo en los que lo practican crean su propio universo y llevan lo aprendido a su corazón. El dominio puede llevar mucho o poco tiempo, en dependencia del practicante. Cualquiera puede sumarse a su práctica, el único requisito es que quiera aprender realmente y abrir su mente a muchas más posibilidades de cómo la energía fluye, ya que la técnica consiste en usar la del atacante.

Beneficios

AIKIDO 2La palabra “aikido” puede traducirse como “el camino (Do) para unir (Ai) toda nuestra energía interior (Ki)”. Uno de sus principios más importantes es que la mente y el cuerpo son uno. Cuando el individuo actúa teniendo esto en cuenta, desarrolla gran poder. Ya que los movimientos del aikido son de naturaleza circular –requieren flexibilidad, equilibrio y “feeling” –, no hay necesidad de entrar en conflicto con la fuerza del oponente.

Al acompañar el ataque mediante dichos movimientos, es posible tomar control de la fuerza que emplea el atacante y redirigirlo en forma segura y efectiva. La práctica también incluye el aprendizaje de caídas, las cuales constituyen una forma de defensa en sí mismas.

Los beneficios de este arte son muy diferentes, en dependencia del tipo de ayuda que necesite tu mente. Con su práctica te haces más fuerte física y mentalmente, y te vuelves más seguro de ti mismo. La salud es una combinación de lo físico y lo mental, por lo que cada persona es un reflejo de su propia luz.

La armonía juega un papel fundamental en el aikido. Sin ella uno no se puede conectar con el compañero ni con la clase ni con el maestro; hay que aprender a armonizar con el entorno y con las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida, por eso se entrena mucho armonía y conexión.

Pudiera pensarse que para los niños es difícil entender la disciplina que requiere un arte marcial. Sin embargo, ellos solo necesitan participar de una clase para adaptarse a ella, la disciplina la van tomando en el momento en que se dan cuenta de que los demás están en ese camino, y ellos por instinto siguen ese patrón. El niño por lo general respeta a su maestro y más si lo admira, ya que le va a enseñar a defenderse.

Filosofía y Metas

Pretendemos fomentar los principios de respeto, amor, humildad, cortesía, verdad, justicia, sinceridad, honor y lealtad, así como crear una conciencia de superación sin alimentar el ego (nuestro peor enemigo). Cada practicante va perfeccionando sus técnicas a través del tiempo y de una práctica constante, lo que a su vez le genera un sentimiento de disfrute. Nuestra filosofía es tener el corazón y el espíritu para encontrar un camino marcial donde podremos defendernos de uno o varios atacantes, y aprender a mantener una postura tranquila y segura ante los problemas de la vida.