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Gaetano Bonarelli Pascale, entre la tradición y los valores familiares

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Padre ejemplar, empresario de éxito y trabajador incansable, Don Gaetano ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y a un mercado cada vez más competitivo en el que lograr distinción siempre resulta difícil.

La emblemática Pizzería Vesuvio, que fundó en 1972, es símbolo en la avenida Tiradentes, donde se encuentra ubicado hoy el Vesuvio Tiradentes, y uno de los establecimientos gastronómicos preferidos por dominicanos y extranjeros. Ese amor por la cocina y el trabajo lo heredó de su padre, un hombre visionario que emigró de su natal Nápoles, Italia, en busca de una mejor vida para él y los suyos. En el mundo empresarial dominicano, los Bonarelli constituyen un fehaciente ejemplo de constancia, trabajo en equipo y unidad familiar. Esta tradición la continúan las nuevas generaciones. “O le ganas al ambiente o el ambiente te gana a ti. Para inculcar valores a los hijos no solo hay que dar ejemplo sino practicarlo también. Entonces con una dinámica familiar basada en ello se logra esa trasmisión de valores”, asegura Don Gaetano, cuyo padre fue una persona, un esposo y padre extraordinario. “La mayor herencia que nos dejó fue la honradez y la tenacidad en el trabajo”. Gaetano nació el 7 de agosto de 1949, en Nápoles, Italia.

Es hijo de Aníballe Bonarelli Izzo e Inmacolata Pascale, fundadores-propietarios del histórico restaurante Vesuvio, ubicado en el malecón de Santo Domingo desde 1954. Cursó sus estudios primarios en el Colegio La Salle y Salesiano y los secundarios en el Marianapoli Preparatory School, en Conneticut, y en el Colegio San Luis Gonzaga, en la capital dominicana. Durante la adolescencia, guiado por su padre, se vinculó directamente a las artes culinarias y a los quehaceres del restaurante.

En 1970 realizó estudios de Alimentación y Bebidas, hizo una pasantía en el restaurante Villa Marbona, en Nueva York, y en 1986 actualizó estudios en el Culinary Institute Academie (CIA), también en la Gran Manzana. Desde 1974 está casado con Roxanna Caminero, con quien tiene cuatro hijos: Giancarlo, Salvatore, Aldo y Renato. En 1989 hizo levantar el imponente edificio In-Tempo, en la avenida Winston Churchill, que en muy poco tiempo se convertiría en una de las arterias comerciales más importantes de Santo Domingo. Diez años más tarde inauguró el edificio Mezzo-Tempo, también en la capital.

En las últimas décadas ha actualizado sus conocimientos y participado en diferentes ferias y convenciones sobre gastronomía, tanto en el país, como en Europa y Estados Unidos. En el 2005, fiel a la corriente internacional de fusiones gastronómicas, abrió las puertas de Mitre, un restaurante de visión moderna, cosecha de juventud y experiencia. En el 2007 sale por primera vez de las fronteras de Santo Domingo para inaugurar el restaurante Mitre Cap Cana, ubicado en la marina de ese exclusivo destino turístico dominicano de clase mundial.

A raíz de un reciente homenaje para reconocer el extraordinario legado y la trayectoria de la familia Bonarelli Caminero, cuyos valores y principios son parte de una historia que enorgullece a la sociedad dominicana, Don Gaetano tuvo unas palabras con Bohío Internacional. Luego del éxito del Vesuvio Malecón, fundado por su padre, el Vesuvio Tiradentes es otra muestra de éxito empresarial. ¿Cuál es la historia de este restaurante? GB: Se funda en 1972 como pizzería, en una zona que hoy es prácticamente el centro de la ciudad.

Para adaptarse a los cambios sociales pasa por cuatro remodelaciones y después de 38 años se convierte en el lugar donde todavía hoy se disfruta de un buen ambiente, extraordinaria comida y un excelente servicio a cargo ya de nuestros hijos, los que se han dedicado en cuerpo y alma a continuar la tradición familiar. ¿En qué radica la excelencia en el servicio al cliente para un restaurante de categoría y que se respete? GB: En la confianza, en esa frase famosa de que el cliente siempre tiene la razón. ¿Cuál es su plato italiano favorito? GB: No es uno, sino varios: Carpacho de Carite, Linguini A’matricciana y Chillo entero a la plancha. Pero en realidad el que más me agrada es la Ternera Encebollada, que cocino para mi familia en días especiales. ¿Y cuáles son los platos que el público más busca en el Vesuvito? GB: Con las nuevas tendencias a las fusiones de alimentos, los clientes tienden a ordenar lo que está de moda, razón por la cual el chef ejecutivo renueva constantemente nuestro menú. En este además conservamos varios platos de la cocina tradicional italiana, como pastas y mariscos, que se mantienen en la preferencia de nuestros fieles comensales.

La recepción, que tuvo lugar en el Hostal Nicolás de Ovando, en la Zona Colonial, sirvió de tributo a los valores de Don Gaetano: responsabilidad, honestidad, fidelidad y solidaridad. Durante el encuentro, sus cuatro hijos tuvieron emotivas palabras con las que agradecieron la educación y la entrega de su padre y reconocieron que su mayor obra es la familia que ha construido con Doña Roxanna Caminero. La tradición que comenzó hace 38 años con la inauguración del Vesuvito, continúa hoy con los hijos vinculados al negocio familiar.

Bajo su plataforma “Uniendo generaciones”, Johnnie Walker Blue Label celebró los lazos familiares y la transferencia de una generación a otra de grandes principios y valores. El evento coincidió con la celebración del Día de los Padres, por lo que Don Gaetano recibió de mano de sus hijos un empaque de lujo de Johnnie Walker Blue Label con una botella numerada de Blue Label y dos vasos de cristal, diseñados en conjunto con los pioneros de la cristalería para whisky escocés Glencairn Crystal.