La increíble Moscú, de rica cultura e historia, surgió hace casi 900 años sobre las “siete colinas” a orillas del río Moscova. La capital rusa se ha convertido en los últimos años en uno de los centros mundiales que más oportunidades ofrecen y este año, gracias a la FIFA, es la capital mundial del fútbol, al ser sede del evento deportivo más esperado de 2018.

En esta heroica ciudad, con un pasado épico y un carácter de acero, se decidió el destino del país en numerosas ocasiones. Se le considera una de las metrópolis más grandes del mundo y una de las más pobladas de Europa. En su sorprendente centro histórico se concentran importantes íconos que el viajero no debe dejar de visitar: el Kremlin, la Plaza Roja, la Catedral de San Basilio, el Museo Histórico, el Mausoleo de Lenin, el centro comercial GUM, la Galería Tretiakov y la Catedral de Cristo Salvador.

Moscow Pass

Para tener el acceso a los principales lugares de interés es aconsejable adquirir la tarjeta Moscow Pass. El precio de un día es de 38 dólares, para tres días cuesta 75 y si es por cinco días el precio asciende a 92 dólares. Incluye visitas gratuitas a los mejores museos, emocionantes excursiones con descuentos, así como un recorrido en un autobús de dos pisos y un crucero por el río. Además del programa cultural, la tarjeta otorga descuentos al visitar una serie de restaurantes y cafés, alquilar bicicletas y automóviles e incluso pedir un taxi.

Moscú presume de magníficos parques antiguos y jardines bien cuidados, que constituyen un oasis en medio de la vibrante urbe. Los más populares son Kolómenskoye, Tsaritsyno y Kuskovo, ideales para emprender un paseo ecológico y cultural. En verano los parques aportan frescura, mientras que en invierno muchos de ellos ofrecen diferentes actividades tradicionales: trineos, patinaje sobre hielo y exposiciones de figuras de hielo.

Hospedaje

En la zona central se encuentran excelentes opciones de hoteles, con habitaciones para distintos niveles de confort. El promedio de hospedaje (para clase media) ronda entre los 60 y 80 dólares. Es mejor reservar con anticipación, pues se trata de una reducida cantidad de pequeños hoteles u hostales. Más alejado del centro los precios son más rentables, con grandes complejos hoteleros como Kosmos o Izmailovo, así como hoteles de tres estrellas y apartamentos para alquilar. La distancia desde esos hoteles hasta el centro no es un problema, ya que el metro funciona a la perfección y los intervalos entre trenes suelen ser de un minuto y medio a tres minutos durante el día y de cuatro a cinco minutos a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde. Los vagones cuentan con wifi y el costo del viaje es de un dólar.

No se marche sin llevarse un recuerdo, ya sea alguna pieza alusiva al pasado soviético del país o las típicas y coloridas Matrioshkas. Puede acudir a las tiendas especializadas de suvenires de la calle Arbat, al mercado Vernisazh en Izmailovo, y al puesto de observación en Vorobyovy Gory, uno de los miradores naturales más altos de la ciudad. Moscú le va a dejar con ganas de regresar para seguir conociendo de su historia y su cultura, únicas en Europa, y partiendo de la capital podrá planificar su próximo viaje para descubrir otros destinos de Rusia.


Anastasia Ovechkina
Bloguera de viajes & administradora de contenido creativo