Inicio Por Dentro Joyas artesanales de nuestra tierra

Joyas artesanales de nuestra tierra

Compartir
[ Publicidad ]popular

Anbel tiene su origen, hace un año, gracias al afán de dos jóvenes que pusieron al desnudo el indiscutible talento de los artesanos locales y la presencia del larimar, piedra semipreciosa endémica de República Dominicana.

La manufactura artesanal de joyas fue la clave para el nacimiento de esta compañía, cuya divisa es la exclusividad y la calidad acompañadas del prestigio y la garantía, a la vez brindar al cliente un trato afable y cordial, mientras se inserta el producto en el mercado internacional.

Al descubrimiento de esta compañía se unió también una joven dominicana identificada con la belleza y elegancia de las formas, Mabel Báez Mejía, actual propietaria y directora de la prestigiosa línea de joyería artesanal.

El diseño de cada pieza nace de la invención y de un riguroso procedimiento, en el que las piedras aparecen como protagonistas. Se seleccionan por su peso, aspecto y autenticidad, lo cual da como resultado la perfección y distinción para satisfacer al más exigente cliente.

La combinación del larimar y el ámbar, entre otras piedras, montadas en metales preciosos (oro y plata) y piel de primera línea, son la materia prima para crear exclusivas piezas caracterizadas por un estilo vanguardista, hermoso y versátil. Las líneas de joyas no solo cumplen con las expectativas del consumidor, sino que van más allá al destacar el buen gusto de quien las luce.

Con el propósito de promover los diseños de este tipo de joyería, Anbel pone al descubierto lo que puede lograr un artesano, al tratar la piedra y convertirla en arte mayor y otorgarle un sentido de pertenencia. Sus diseños únicos y elaborados han logrado la aceptación de los consumidores y un puesto privilegiado en el mercado.

La garantía queda incluida en el empaque, en el que se confirma el metal y la piedra utilizada, y se entrega un certificado de por vida. El empaque ofrece la oportunidad de llevar consigo preciosas imágenes de parajes dominicanos, algo que el turista recibe con agrado. En el caso de los clientes dominicanos, es una forma de apoyar el arte nacional. Desde sus inicios Anbel cuenta con joyerías y clientes en Nueva York y México. Su meta es posicionarse en los principales puntos turísticos del mundo.

Piezas con significado

Según sus creadores, Anbel constituye un motivo más que suficiente para lucir joyas de diseños irrepetibles y para cualquier ocasión, piezas que la mujer actual elige por su calidad, sin que exista la preocupación del color para combinar con su ropero, pues la amplia gama de tonos va desde azul (larimar); marrón, chocolate y amarillo (ámbar); rojo (coral rojo bambú); negro (coral negro), y verde (moldavita).

El larimar azul posee la peculiaridad de que su color no es uniforme, presenta una degradación similar a las tonalidades de nuestras playas caribeñas. República Dominicana es el único lugar del mundo con los yacimientos de esta hermosa piedra, cuya energía nos aporta paz y armonía.

Del ámbar se destaca su inagotable variedad de colores, muy brillantes, con inserciones particulares como la presencia en su interior de escorpiones, lagartos y ranas, verdaderos tesoros raros, según científicos y coleccionistas. Aunque esta gema aparece en varios lugares del mundo, solo 20 depósitos poseen la cantidad suficiente para comercializarla, y solo tres regiones sobresalen por su abundancia: el Báltico, México y República Dominicana.

El coral rojo bambú rememora exóticos y lejanos lugares, el sol del verano, la arena de las playas… son evocaciones que revivimos ante su presencia. Impresiona la mezcla con cuentas de oro y larimar. Proviene del mar y por este motivo las historias se tejen sobre sus cualidades, por sus propiedades metafísicas y curativas. Durante siglos varias culturas lo usaron como talismán.

El coral negro bambú es considerado como semiprecioso. Los romanos y los griegos lo bautizaron con el nombre que todavía conserva en nuestros días,

Antipathes, que significa en contra de las enfermedades. Algunos pueblos lo usan para evitar el “mal de ojo”.

De acuerdo con expertos en gemas, la moldavita tuvo su origen hace 15 millones de años, cuando una lluvia de meteoritos cayó en nuestro planeta. Es un cristal raro de color verde intenso, por lo general traslúcido, y su nombre proviene del valle del río Moldava, el río más largo de la República Checa, donde se obtuvieron las primeras muestras clasificadas. La moldavita es el único elemento extraterrestre que cuenta con calidad de gema.

Anbel es una marca de joyería artesanal hecha a mano en República Dominica, que utiliza piedras nacionales y metales preciosos para su elaboración. La marca es producida y distribuida por Inversiones Anbel MB S.R.L, y ofrece sus productos a joyerías Premium de Santo Domingo y zonas turísticas.