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Rep. Dom. no es solo playa, merengue y bachata…, hay mucho jazz y de alta calidad.

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¡Así es! Nuestro país ya no es solo un destino reconocido por sus excelentes playas, por el merengue y la bachata…, hay mucho más para atraer al turista, y entre esas ofertas está el jazz, y de alta calidad.

Desde sus orígenes el jazz se ha caracterizado por la sucesión de forma ininterrumpida de un numeroso conjunto de subestilos que, vistos en perspectiva, manifiestan entre algunos de ellos enormes diferencias musicales. Hoy en día es más cierto que nunca que el jazz se fusiona con los ritmos autóctonos y folclóricos de numerosos países. En nuestro caso vemos cómo los músicos fusionan el jazz con merengue, pambiche, guloya, gagá, pri-pri, sarandunga, mangulina y otros, para aportar al rico léxico del género un jazz con acentos, sabores y colores de nuestro patio, ¡un jazz dominicano!

El jazz funciona como un proceso de inclusión al permitir a cada músico desarrollar un estilo personal único. La improvisación y la interpretación, componentes esenciales, contribuyen a hacer del jazz una forma artística en perpetua renovación que sigue atrayendo a las nuevas generaciones. Es un gran sinónimo de libertad para sus músicos, que tienen la libertad de inventar y crear cada vez que interpretan un tema, y para sus aficionados y el público en general.

Hoy día abunda jazz en vivo en espacios, restaurantes, eventos de todo tipo, conciertos y festivales en esta ciudad primada de América, así como en otras urbes del país. No importa el día de la semana, hay una agrupación de jazz tocando para un público que cada vez se deja contagiar más por el género y se permite vivir el arte de la forma más directa posible, la que entra por el oído y va al corazón.

Hace 11 años casi no había lugares con jazz en vivo; hoy tenemos una cartelera con eventos fijos, conciertos y festivales, no solo en la capital, sino en todo el territorio nacional. Existen 8 festivales que se celebran en Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, Sosúa, Cabarete, San José de las Matas, La Vega, Haina y Punta Cana. A esto se adicionan unos seis o siete eventos fijos a la semana en Santo Domingo, y uno en Santiago, Cabarete y La Vega.

Los festivales y eventos semanales –principalmente en Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, Sosúa, Cabarete y Punta Cana– son y deben ser considerados como una propuesta directa, a la vez que complementaria, de la industria turística dominicana. Existe un gran turismo de jazz, que sigue a los artistas y festivales alrededor del mundo. Ejemplos de ello son el Heineken Jazz Festival de Puerto Rico y el Curazao North Sea Jazz Festival de Curazao, que en cada edición anual dejan un gran aporte a la economía de esas naciones como resultado de esta modalidad de turismo músico-cultural. República Dominicana bien pudiera entrar en ese nicho, con un apoyo más fuerte de los ministerios de Turismo y Cultura.

La discografía de nuestro jazz inicia en 1975, pero es desde 2009 que ha ido en incremento y con marcada dominicanidad en su contenido. Cada agrupación hace entrega de una combinación de belleza y elegancia a través de composiciones y/o arreglos originales que fusionan variados estilos y subgéneros del jazz con ritmos que resultan en una mezcla de sonidos nuestros, a la vez elegantes y sofisticados, que hacen que uno se sienta orgulloso del reconocimiento del que goza nuestra música a ritmo de jazz.

El afamado y virtuoso pianista de jazz dominicano Michel Camilo es una gran gloria y un nombre de referencia en la escena jazzística mundial. Su música es un deleite para los sentidos; su entrega, armonía, alegría y sentimiento le han hecho merecedor de críticas excelentes doquiera que se presenta. Su discografía es amplia y muy variada, desde “Why Not?” en 1985 hasta su “Live in London” en 2017, y suma más de 25 producciones, razón por la que no la incluimos en la lista.

Para terminar quiero destacar que como soporte a los variados eventos que hemos descrito en este artículo, existen unos diez programas radiales dedicados al jazz en Santo Domingo, Santiago y Puerto Plata, que aportan a que el género se mantenga, desarrolle y crezca.

Fernando Rodríguez de Mondesert
Director Jazz en Dominicana / Member of the Jazz Journalists Association